Hay muchas formas de estimar la corrosión interna de un ducto: modelos de cálculo, sondas electrónicas, inspecciones ILI. Pero cuando hace falta un dato físico, verificable y difícil de discutir, la respuesta sigue siendo la misma desde hace décadas: el cupón de corrosión. Bien instalado y bien analizado, un cupón le dice cuánto metal está perdiendo su línea, de qué forma y si el tratamiento químico realmente funciona.
En resumen
- Un cupón mide la corrosión real por pérdida de peso, en el mismo fluido y condiciones de la línea.
- Entrega la velocidad de corrosión, el tipo de ataque y evidencia física para el laboratorio.
- Complementa a las sondas ER y LPR y valida la eficiencia de los inhibidores.
- La ubicación, la instalación y el análisis según SP0775 y ASTM G1 definen si el dato es confiable.
Qué es un cupón de corrosión
Es una pieza metálica pequeña, del mismo material que el ducto o equipo que se quiere vigilar, que se pesa con precisión y se instala dentro de la línea para que quede expuesta al mismo fluido. Después de un tiempo definido se retira, se limpia y se vuelve a pesar. La diferencia de peso, junto con el área expuesta, el tiempo y la densidad del metal, da la velocidad de corrosión.
Los formatos más comunes son la tira (strip), el disco y el cupón al ras (flush), que queda a nivel de la pared interna. También existen cupones de incrustación, que miden la tendencia del fluido a formar depósitos.


Qué información entrega
- Velocidad de corrosión en mpy (milésimas de pulgada por año) o mm/año, calculada a partir de la pérdida de peso.
- Tipo de corrosión: si el ataque es uniforme o localizado (picaduras), y la profundidad de las picaduras.
- Evidencia física: depósitos, productos de corrosión e indicios de corrosión microbiológica (MIC) que se pueden analizar en laboratorio.
- Efecto real del proceso: el resultado refleja el fluido, la temperatura, la presión y la química reales, no un modelo.
Cómo se interpreta el resultado
La práctica AMPP (NACE) SP0775 propone una clasificación cualitativa que se usa como referencia en la industria petrolera:
| Clasificación | Corrosión uniforme | Picaduras |
|---|---|---|
| Baja | menos de 0,025 mm/año (menos de 1 mpy) | menos de 0,13 mm/año (menos de 5 mpy) |
| Moderada | 0,025 a 0,12 mm/año (1 a 4,9 mpy) | 0,13 a 0,20 mm/año (5 a 7,9 mpy) |
| Alta | 0,13 a 0,25 mm/año (5 a 10 mpy) | 0,21 a 0,38 mm/año (8 a 15 mpy) |
| Severa | más de 0,25 mm/año (más de 10 mpy) | más de 0,38 mm/año (más de 15 mpy) |
Es una guía, no un criterio de aceptación: lo que se considera aceptable depende del espesor disponible, la vida útil esperada y el riesgo de cada línea.
Por qué los cupones siguen siendo esenciales
Las sondas de resistencia eléctrica (ER) y de polarización lineal (LPR) entregan datos continuos y reaccionan rápido a los cambios. Los cupones no las reemplazan, las complementan, y siguen siendo la referencia para:
- Validar las lecturas de las sondas electrónicas.
- Evaluar la eficiencia de los inhibidores de corrosión y ajustar la dosis.
- Validar los modelos de predicción de corrosión.
- Detectar picaduras, que las sondas no siempre registran bien.
- Respaldar auditorías del programa de integridad con evidencia física.


La instalación: donde se gana o se pierde el dato
Un cupón mal ubicado mide la corrosión de un punto que no representa a la línea, y lleva a decisiones equivocadas. Estas son las condiciones que hacen confiable la medición:
- Ubicación representativa: donde la corrosión es más probable, como puntos bajos donde se acumula agua, la parte inferior de la tubería (posición de las 6 en punto) o aguas abajo de los puntos de inyección de químicos.
- Orientación correcta: el cupón tiene que quedar en la zona del flujo que se quiere evaluar, con la cara expuesta en la orientación adecuada.
- Material equivalente: el mismo acero del ducto, y aislado eléctricamente del portacupón para evitar efectos galvánicos.
- Tiempo de exposición definido: habitualmente entre 30 y 90 días, según la agresividad del sistema. Muy poco tiempo exagera la velocidad inicial; demasiado tiempo oculta los cambios.
En ductos en operación, los cupones se instalan a través de un access fitting de alta presión soldado a la tubería. Con una válvula de servicio y una herramienta retractora, el cupón se inserta y se retira con la línea presurizada, sin detener la producción.


El análisis después del retiro
Sacar el cupón es la mitad del trabajo. La otra mitad define si el dato sirve:
- Registrar y fotografiar el cupón tal como sale, antes de limpiarlo, para documentar depósitos y productos de corrosión.
- Tomar muestras de los depósitos si se sospecha corrosión microbiológica.
- Limpiarlo según la norma ASTM G1, sin retirar metal sano.
- Pesarlo, calcular la velocidad de corrosión y medir la profundidad de las picaduras.
- Interpretar el resultado junto con los datos de operación, la dosis de inhibidor y las lecturas de las sondas.
Normas de referencia
- AMPP (NACE) SP0775: preparación, instalación, análisis e interpretación de cupones en operaciones de petróleo y gas.
- ASTM G1: preparación, limpieza y evaluación de probetas de ensayo de corrosión.
- ISO 9226: determinación de la velocidad de corrosión en exposiciones atmosféricas, cuando se evalúa corrosión externa.
Conclusión
Un programa de corrosión basado en supuestos puede parecer correcto hasta que aparece una fuga. Los cupones aportan la evidencia física que permite saber si la corrosión está bajo control, si el inhibidor funciona y cuándo hay que actuar. Medir bien hoy evita fallas mañana.
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